viernes, 8 de abril de 2011

Crítica constructiva: Les Misérables

Les Misérables es uno de los musicales más famosos y representados en todo el mundo, escrito por Claude-Michel Schönberg y basado en la novela romántica de Víctor Hugo del mismo nombre.


Fue estrenada en el teatro Lope de Vega de Madrid el 18 de noviembre del 2010, tras dieciocho años sin ser representada en la capital. El 2 de diciembre de ese mismo año me tocó ver el espectáculo por primera vez.
Nada puede describir la ilusión que me hacía volver al Lope de Vega, especialmente a ver uno de los musicales mejor criticados de la historia. Recuerdo haber seguido por facebook el estreno, pegada a los vídeos que subían cada pocos minutos, y comiéndome la pantalla con ansias cada vez que subían un par de segundos de la obra. Aquel día por fin me había tocado presenciar el musical.

El martes 5 de abril volví al Lope de Vega, con la intención de disfrutar una vez más de la actuación del maravilloso elenco, y ahora me siento con la seguridad suficiente para hacer una crítica en condiciones de la obra.

En cuanto a la escenografía, la verdad es que uno se queda sin palabras. El juego de luces y sombras es de por sí deslumbrante, pero complementado con los dibujos originales de Víctor Hugo, que adornan el fondo del escenario, es realmente sobrecogedor. El efecto de la nieve cayendo del cielo, o del humo brotando de la chimenea, parecen dignos de los mejores efectos especiales del cine, y no sin razón me dijo una amiga "¡Esto parece una película!". En cuanto a los elementos que componen el escenario: edificios, barricadas, galeras, etc. es también increíblemente verosímil, y cambian con una agilidad alucinante. Sin duda, se lleva un merecido 10/10 en escenografía.


En cuanto a las canciones y las voces de los actores, me gustó mucho el elenco y los protagonistas masculinos. El elenco femenino es de lo mejorcito, y sus voces superan incluso a las protagonistas Virginia Carmona y Talía del Val, que no supieron estar a la altura de un musical de esta envergadura. Sin embargo, mis felicitaciones se las lleva Lydia Fairén, quien hizo un trabajo estupendo con las canciones, y se consumó como la mejor voz femenina del musical. Tanto Gerónimo Rauch como Ignasi Vidal estuvieron soberbios, pero tampoco se quedaron atrás cantantes como Guido Balzaretti o Daniel Diges, que sí supieron estar a la altura de sus compañeros.

La interpretación de los personajes fue en general muy buena. Mientras Virginia Carmona y Talía del Val pincharon en las canciones, ambas consiguieron meterse de lleno en sus respectivos personajes, especialmente Fantine. Lydia Fairén también consigue destacar en este aspecto, y nos presenta a una Eponine con la que irremediablemente sufrimos todos. Gerónimo e Ignasi destacan especialmente en su actuación, mientras que Guido Balzaretti resulta demasiado sobreactuado. Enrique R. del Portal y Eva Diago consiguen construir un dúo poco menos que perfecto, y aportan una frescura indudable a la obra. El resto del elenco estuvo correcto.

¿Qué se puede decir del argumento? Se puede decir todo, y se puede decir nada. Víctor Hugo es un verdadero artista, y "Les Misérables" no es una excepción. El argumento se puede dividir en tres partes:
  • Jean Valjean es liberado de su condena, pero rechazado por la sociedad por ser un ex convicto. El apoyo del Obispo de Digne le hace replantearse su modo de vida, cambiarse el nombre y cambiar de vida.
  • Fantine es despedida de su trabajo en la fábrica de Monsieur Madeleine (Jean Valjean), y deja a su hija Cosette a cargo de la familia Thenárdier, que la cuidan a cambio de grandes sumas de dinero que la madre no es capaz de pagar. Por otro lado, Javert, policía francés, sigue en la búsqueda de Jean Valjean, acusado de robarle una moneda a un niño. Cree haber encontrado al culpable, y se lo cuenta a Madeleine, quien se ve en la encrucijada de admitir su verdadera identidad o dejar que encarcelen al culpable.
  • Veinte años más tarde, Jean Valjean se encuentra al cuidado de Cosette, quien se enamora de Marius, un revolucionario, del que también está enamorada Eponine, hija de los Thenárdier. En la última parte de la obra se desarrolla la revolución que ha sido preparada por Enjolras, Marius y sus compañeros, a la vez que el romance entre los tres jóvenes se desenvuelve.
El argumento no podría estar mejor armado, y la adaptación al musical es simplemente maravillosa.

En conjunto, le doy una nota de 9,5/10, quitándole ese 0,5 por aquellos actores y cantantes que no estuvieron a la altura de un clásico tan importante como es "Les Misérables".


Más información en http://losmiserablesmadrid.blogspot.com/

domingo, 3 de abril de 2011

Dulcinea Juárez nos revela su camino al éxito

En una entrevista que ya tiene sus añitos, Dulcinea Juárez destapa su corazón y nos cuenta con detalle su largo recorrido hasta coronarse reina del teatro musical español.


¿Cómo has llegado a esto?
Bueno, yo vengo de la música. Mi pasión, desde muy pequeña, siempre ha sido la música. Empecé en el Conservatorio y paralelamente intentaba aprender cada vez más haciendo un poco de todo, incluso entré en un grupo de rock “Soundmaker” y en otro donde cantaba tanto “gospel” como “renacimiento”, por lo que digamos que abarqué un poco todo lo que a música se refiere, pero aún no me había planteado el hecho de dedicarme a la interpretación. Entonces llegó el momento en que terminé la Selectividad y tenía que elegir la carrera que quería estudiar. Ninguna me apetecía demasiado y comencé a presentarme a castings.

¿Cuál fue el que más te influyó posteriormente?
Pues fue un casting que se hacía para cantar en Port Aventura, que estaba bastante cerca de donde yo vivía. Me cogieron para hacer de la cantante del Saloon y comencé a trabajar allí. Al principio me lo planteé como un trabajo de verano y posponer un poco la decisión de qué carrera estudiar.

¿Qué tal la experiencia?
Muy bien, ya que era la cantante principal, la que llevaba el peso del espectáculo. Así que me dio la oportunidad de ser también actriz además de cantante, que es lo que había sido siempre hasta entonces. Tuve que aprender a contrarreloj sobre el escenario, tanto a hablar de cara al público, como a moverme sobre el escenario con zapatos de tacón. Fue un descubrimiento para mí conocer mis posibilidades. Además, realizábamos ocho pases diarios de media hora de duración, donde había que improvisar con el público. Aprendí mucho ya que para un actor es un entrenamiento muy duro, pero que luego da sus frutos. Trabajé con gente muy especial de todas las ramas, tanto actores, como bailarines e incluso acróbatas. También me sirvió para darme cuenta de que, aparte de lo aprendido durante mi etapa en el conservatorio, que era algo más dirigido hacia el canto, tenía muchas posibilidades para actuar, así que decidí seguir probando y me dirigí a Madrid para realizar un casting para un musical.

“La Bella y la Bestia”...
En efecto, y además fueron mis compañeros de Port Aventura los que me dijeron que se estaban realizando las pruebas para un musical de esa envergadura, no me lo pensé dos veces y decidí presentarme. La verdad es que supuso una grandísima sorpresa el hecho de que me cogieran para el papel.

¿No te habías presentado anteriormente a ningún casting de musical?
No, por eso me sorprendió muchísimo. Fue pasar directamente de ser la cantante de Port Aventura, cantando con y para el público y presentar a las bailarinas de Can-can, a protagonizar “La Bella y la Bestia” por todo lo alto. Para mi fue algo muy bestial. El hecho de que me cogieran fue para mí una tabla de salvación porque yo ya veía que mi deseo era dedicarme a la música y cada día que pasaba me gustaba mucho más.

¿Fue ahí cuando te diste cuenta de que esto es una profesión?
Claro. Viajé para Madrid y comencé enseguida los ensayos. Así que me formé en la profesión trabajando.

Antes de la “La Bella y la Bestia”, ¿cuál es ese primer recuerdo ante un gran público?
No tengo recuerdo de la primera vez, porque yo empecé a los cuatro años, aunque sólo musicalmente. Recuerdo más el hecho de haber pasado muchos nervios, sobre todo si tenía que hacer algún solo, pero no una función en especial. En particular, recuerdo con mucho cariño una coreografía en que hacía de Geisha, así como un concierto con la orquesta Ciudad de Barcelona, donde hicimos escenas de “Fausto” muy bonitas.

¿Cómo fue esa primera representación de “La Bella y la Bestia”?
Lo recuerdo con mucho cariño. Me sentí como si tuviera diez años en vez de veintidós. Yo ya había cantado en público con grandes artistas y en grandes escenarios. En Alemania y en Italia. Estaba acostumbrada al escenario y al público. Lo nuevo para mí fue hacer algo que abarcaba tanto música como interpretación. Fue maravilloso.

¿Lo compaginabas con algún tipo de formación?
Al principio no. Luego más tarde intenté compaginar mi trabajo con mi formación, pero acababa de llegar a Madrid, tenía veintidós años y todo aquello era un mundo para mí. Estaba totalmente alelada y no tenía mucho tiempo para recibir clases. Quizás más tarde, cuando bajas un poco del cielo y empiezas a tener los pies en el suelo y a darte cuenta de la dura realidad, eres consciente de no haberte movido lo suficiente.

¿Crees que deberías haber tenido los pies en el suelo mucho antes?
Tampoco me lo había planteado, ya que todo fue demasiado rápido. Había pensado que todo era jauja, que ya estaba todo hecho. Pensaba que si me habían cogido a la primera en “La Bella y la Bestia” seguiría siendo siempre así, pero luego te das cuenta de que no. Te haces una idea muy feliz de la profesión, sobre todo si empiezas muy jovencito y no vienes de una academia.

¿Te diste cuenta entonces de la dificultad de la profesión?
Yo ya sabía que la música era muy difícil, porque era lo que llevaba haciendo desde muy pequeña, pero no que el mundo de la interpretación era igual de duro. No conocía ese mundo y me di de golpe con la dura realidad. Me pasé muchísimo tiempo haciendo muchas pruebas y no salía nada. Pasé una época muy mala en la que estuve bastante deprimida. Iba consiguiendo trabajo de forma muy puntual, pero nada muy seguro. La verdad es que estaba demasiado mal acostumbrada. No había catado nunca lo malo. Me quedé muy sorprendida y me desperté del sueño. Despertar del sueño fue como una bofetada de realidad en la cara.

¿Te ha servido esa bofetada?
Bastante, la verdad es que mucho. Primero para probar mi fortaleza, porque ésta es una profesión para gente psicológicamente fuerte. Fue una prueba de fuego que me vino muy bien porque a veces estar abajo también es bueno ya que, en esos momentos, lo único que puedes es subir hacia arriba. He aprendido a saber tener siempre los pies en el suelo y a ser positiva.

¿El que la sigue la consigue?
Si la sigues mucho, siempre te cae algo, por eso no hay que parar de trabajar, ya que, por mucha suerte que tengas, la suerte se puede acabar, sin embargo el trabajo no. El trabajo siempre va a estar ahí respaldándote. También hay que estar siempre preocupándose por la formación y, sobre todo, no hacer que toda tu vida gire en torno a esta profesión. Esta profesión es maravillosa pero tiene que haber muchas más cosas. Hay personas que sólo saben hablar de esta profesión. Hay que canalizar toda la información de la profesión, todas las experiencias, incluso las negativas, para sacar algo positivo de ellas.

¿Fue difícil para ti la incorporación al mundo televisivo?
Fue un poco complicado, porque no tenía representante. Pero al final me acabaron llamando para hacer un par de episódicos para “El Comisario” y la serie “Tirando a dar”, más tarde para otro capítulo de “Matrimonio con hijos”. Todo esto me llevó al teatro nuevamente para realizar “Los Productores”, con Santiago Segura Y José Mota, que tuvo muy buena acogida y fue un trabajo también muy mediático, estuve toda la temporada.

¿Qué diferencias encuentras entre el formato televisivo y el teatro?
En televisión haces tu trabajo y te vas, es todo muy rápido. Conseguí un personaje fijo en “Planta 25” cuando comencé con “Los Productores”. Los personajes fijos tienen más tiempo para ser trabajados, así como en el teatro. La diferencia más notable es que en el teatro es donde se ve realmente a un buen actor o una buena actriz, ya que no tienen alrededor ningún artificio que les ayude a realizar su trabajo. Sin embargo, en televisión es todo muy frío, aunque acabas acostumbrándote, tampoco sabes hacia donde va del todo el personaje. En teatro sabes el tiempo, la progresión del personaje, tienes al público frente a ti, sus reacciones. Cada día puedes probar cosas nuevas en teatro. En televisión si lo haces bien a la primera toma, no se hace más y quizás te quede la espina de poder haberlo hecho mucho mejor.

¿Qué le dirías a alguien que quiere dedicarse a esto?
Que se forme, pero sabiendo que tras la escuela hay un mundo muy difícil. La profesión se idealiza mucho en las escuelas. Por eso, hay que tener siempre los pies en el suelo. Una persona que quiera ser actriz tiene que tener unas ganas enormes de expresarse, mucha curiosidad por la condición humana y ser una persona con una fortaleza emocional y física para poder aguantar.

El ABC entrevista a Dulcinea Juárez

El pasado viernes fue publicada, en el suplemento cultural del ABC, una entrevista a la actriz Dulcinea Juárez

Os publico los scans (cortesía de Dulcinea), pero para que no os tengáis que dejar los ojos como una servidora, os "traduzco" el texto:

Cine
Recomiendo la película "Cisne negro". Merecidamente oscarizada, refleja muy bien el ambiente paranoide de la autoexigencia, donde tú mismo eres tu mayor enemigo. No me cuesta nada ponerme en la piel de Natalie, forma parte de la condición humana.

Teatro
Estoy deseando tener un día libre para poder ir a ver "Veraneantes", de Gorki. Se estrena en el teatro Abadía el 13 de abril. Está dirigida por Miguel del Arco, compañero de escena y mi director en "Proyecto Youkali". Con "La función por hacer" nos dejó a todos boquiabiertos el pasado año, así que la cosa promete.

Música
Mi sitio ideal para escuchar música es el Café del Cosaco (Alfonso VI, 4), un lugar acogedor, con una decoración bohemia y muy buen rollo propiciado por los dueños, que son amigos míos y gente encantadora. Tienen programación variopinta e interesante, además de música, hay números de cabaret, monólogos... para dejarse sorprender.


La noche
Olsen (Prado15), restaurante noruego, con el Belvedere Lounge en la planta de abajo. Un lugar de estética nórdica, sofisticado pero cálido a la vez.

Escapadas
No tengo coche, así que no puedo escaparme. Si pudiera, escogería, sin dudarlo, cualquier paisaje no domesticado, alejado del rebaño humano. De momento, me conformo con acudir a algunos rincones escondidos o poco transitados dentro de la ciudad, y que me ofrecen un refugio "verde", como ocurre en el jardín del Príncipe de Anglona (Segovia, 13).

De compras
Por tiendecitas del centro, Chueca y Malasaña. Me gusta pasear y descubrir sitios con género original y creativo, si necesidad de lujos ni marcas.

Arte
En Cabaforum (1º del Prado, 36) están poniendo "Un mundo flotante", la exposición del fotógrafo Jaques Henri Lartigue, un artista por redescubrir.

Comer
Artemisa (Tres Cruces, 4), restaurante vegetariano con un menú inspirador, para amantes de la verdura y omnívoros con ganas de probar cosas nuevas.

Mi perfil
Soy tarraconense y actualmente soy también una artista nonagenaria retirada en el musical "Forever Young", dirigido por Tricicle, que hasta el 24 de abril podrás ver en el Teatro Cómpac de Gran Vía.

jueves, 31 de marzo de 2011

Tonterías las Justas en "Cómicos por Japón"

El pasado lunes se celebró en el Teatro Cómpac de Gran Vía la gala benéfica "Cómicos por Japón" donde, entre famosos comediantes de nuestro país, actuaron los protagonistas de "Forever Young".


El programa de televisión "Tonterías las Justas" se infiltró, a través de su reportera Romina, en el backstage del teatro, donde entrevistó a varios de los participantes en la gala.
De Dulcinea tan solo podemos ver un fotograma en el minuto 0:12, pero de todas formas vale la pena echarle un vistazo al vídeo.

El vídeo lo podéis ver aquí.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Crítica Constructiva: Forever Young (Segunda Vuelta)

Aprovecho que en esta segunda vez que he ido a ver la obra, se me han quedado más cosas grabadas que comentar, y hago una nueva crítica de la obra al completo.


Hoy me gustaría desmenuzar poquito a poco la obra, ya que la última vez me quedé en los rasgos más generales.

Aparco la actuación de Dulcinea Juárez, que ya la he comentado bastante, y solo voy a decir que estuvo sublime, como siempre. Y uno de los cambios que fue un verdadero puntazo fue el acento pseudoandaluz que la catalana intentó imitar cuando interpretaba al personaje de "La casa de Bernarda Alba", Adela. No te preocupes, Dulcinea, que la intención es lo que cuenta. Además, eres la primera catalana que veo que tiene el valor suficiente de ponerse a imitar a los andaluces. Todo es cuestión de práctica. ACTUALIZADO. Sí señor, ¡la práctica funciona! ¡Pedazo de andaluza que se anduvo hoy por las tablas! De denominación de origen, oye. Muy bien lograda esa interpretación. Y los lagrimones en "Forever Young", ¡increíbles! Cosas como estas me recuerdan por qué estoy haciendo este blog.

Quiero volver a mencionar trocitos concretos de la obra, como por ejemplo, el momento en el que cada uno de los actores interpreta una obra clásica conocida por todos. Ya comenté en su momento el monólogo de Dulcinea, que me pareció espectacular, y hoy toca hablar de los demás. Quiero destacar, por encima de todos, a María Adamuz. María Adamuz es una actriz de la que no hablé prácticamente nada en mi primera crítica, y a la que hoy quiero dedicarle la entrada. Su monólogo de "Romeo y Julieta" estuvo por encima de lo que yo nunca me hubiera imaginado. Ver bien interpretadas obras de Shakespeare es siempre una auténtica gozada (ya flipé con Nuria Espert en "La violación de Lucrecia"), y me alegra que María Adamuz consiga hacerle honor al autor. Considero una gran responsabilidad interpretar todos estos trocitos de escritores que han pasado a la historia por ser los grandes de los grandes. El poema de Calderón de la Barca fue también exquisito, igual que el de "Don Juan Tenorio". En resumen, fue una de mis partes preferidas de toda la obra.

Y pasamos a un aspecto más general de "Forever Young": las voces. Generalmente, las voces femeninas suelen ser bastante más agradables al oído que las masculinas, y las mujeres destacan más que los hombres en este aspecto. Hasta ahora, es una regla que se ha cumplido en todos los musicales que he visto, exceptuando "Los Miserables", donde la única voz femenina que me pareció acertada fue la de Lydia Fairén. Pero "Forever Young" no es menos, y en la obra también destacan más Dulcinea Juárez y María Adamuz que cualquier otro cantante masculino. En cuanto a los hombres, todos ellos dan la talla, y ninguno supera de forma notable a otro. Quizás me quedaría con Rubén Yuste, pero sería injusto mencionarle por encima de los demás, porque todos estuvieron al mismo nivel en cuestión vocal.

He dicho que dedicaría esta entrada a María Adamuz, así que ahora toca hablar un poquito más de ella. Su interpretación vocal fue más que correcta, fue encantadora, pero lo que más salta a la vista fue su actuación propiamente dicha (o sea, la interpretación del personaje, para que nos entendamos todos). Tenía el personaje más complicado de todos, al fin y al cabo, los demás tenían que interpretarse a sí mismos, y María Adamuz debía fingir una enfermedad psíquica sin parecer ofensiva, ni sobreactuada, y a la vez desprendiendo todo tipo de emociones. Y así de emocionante fue su actuación, que incluso provocaba la caída de alguna que otra lágrima. Consiguió que escenas que en teoría debían ser cómicas, soltasen una ternura fuera de lo común. ACTUALIZADO. Esta chica cada vez se hace más grande en el escenario. Un millón de gracias por una actuación que se come el escenario.

Para todo aquel que quiera más información, os dejo aquí mi primera crítica constructiva de Forever Young y mi crítica constructiva de la actuación de Dulcinea Juárez.

viernes, 25 de marzo de 2011

Dulcinea Juárez actuará en la gala "Cómicos por Japón"

El teatro Cómpac de Gran Vía, donde actualmente se representa "Forever Young", acogerá a la gala benéfica en la que actuarán, entre otros, Dulcinea Juárez.

El próximo lunes 28 de marzo el Teatro Compac Gran Vía de Madrid acogerá la gala Cómicos por Japón, organizada por la Cruz Roja con el objetivo de recaudar fondos para ayudar a los damnificados por el terremoto y el tsunami que tuvieron lugar recientemente en el país asiático.

Además de los números cómicos, el evento contará con actuaciones de varios actores de teatro musical: Dulcinea Juárez, María Adamuz, Edith Salazar, Armando Pita, Jacobo Dicenta y Rubén Yuste, miembros del reparto de Forever Young, y David Ordinas y Xènia García, actualmente en Los Miserables. 

Rubén Yuste ejercerá también de presentador, junto a Juanma Cifuentes. 

Los cómicos participantes serán Dani Mateo, Vaquero, Iñaki Urrutia, Diego Arjona, Belén Rubio, Bermúdez, Dani de la Cámara, Carlos Ramos, Juan Sólo, Luismi, Luis Larrodera, Carolina Noriega, Ángel Rielo,  Arturo González Campos, Sergio Fernández "El Monaguillo", Miky Mc Phantom y Miguel Esteban. Estarán acompañados al piano por Juan Antonio Simarro.

La gala comenzará a las 21:00h. Las entradas pueden adquirirse en la taquilla del teatro, o a través de El Corte Inglés, a un precio único de 15€. 

martes, 22 de marzo de 2011

Forever Young en su paso por Buenafuente

Aquí os dejo el vídeo del programa, donde, además de actuar el elenco completo de la obra, podemos ver la divertida entrevista que le hicieron a Tricicle.

Ahora, por dar una opinión personal: ¡la música horrible! Y me refiero a los micrófonos.  No sé si es cosa mía, pero no oía bien a algunos cantantes. Es una pena que se eche a perder una actuación tan chula por un problema tan tonto. Por todo lo demás, la actuación estuvo genial, igual que la entrevista.